Namco y Capcom Vs Bellezas del Anime - Septiembre 2023
Regina x Mizuno Ami - En Español



El Hospital General de Tokio era conocido por contratar a algunos de los mejores doctores, enfermeras y pediatras del mundo, junto con muchos otros médicos especialistas en la materia. Nunca había un día aburrido. El personal no se sorprendía de ver pacientes internacionales en su edificio. Es el lugar que inspira incluso a jóvenes estudiantes a buscar una carrera en la práctica de la medicina. Y eso iba especialmente por una chica especial llamada Mizuno Ami.

La madre de Mizuno Ami, Saeko Mizuno, trabaja en el Hospital General de Tokio como doctora. Cuando gestión abrió un corto programa de internado, Saeko apuntó a su hija para que estuviera en el lugar. A pesar de que el verdadero trabajo de Ami era de pediatra, sabía que este internado era un escalón más de lo que le esperaba en la universidad. Así lo quiso el destino, el internado de Ami era inevitable. Y tuvo que observar a una paciente especial allí.

Siete de la tarde, Ami iba por los pasillos que contenían las habitaciones con un único paciente cada una. Llevaba puesto su traje de verano rosa de enfermera acompañado de su gorro de enfermera. El hospital había reservado esa sección para casos especiales que requerían de tratamientos especiales, equipamiento especial, o ser aislados en cuarentena. La habitación a la que se dirigía contenía a una paciente en particular a quien debía cuidar. No sólo porque era el deber que le asignaron en el hospital, sino porque alojaba a alguien a quien ella y sus amigas tenían la responsabilidad de cuidar.

Ami abrió la puerta y notó a Saeko mirando al portapapeles al final de la cama de la paciente.

“Hola Madre,” Ami dijo con una sonrisa.

“Hola cielo.” Su madre miraba atrás manteniéndose positiva.

“¿Cómo está la paciente?”

“Ella está bien…. al menos de momento.”

“¿Porqué lo dices?”

“Bueno sus constantes vitales son estables. Además su cuerpo se está curando bien de esas heridas que tenía cuando llegó a urgencias. Pero....”

Mientras Ami se acercaba a su madre, podía ver a través de las cortinas y vio a una chica con pelo corto y rojo en la cama. Sus ojos estaban cerrados y sólo llevaba una bata verde de hospital.

“No ha recobrado la consciencia aún. Parece que ha caído en un coma.”

“¡Oh no! ¿Es permanente?”

“No que yo-” Saeko pausó por un instante y tragó saliva. Miró al portapapeles continuando con su frase. “No que yo sepa. Aunque se supone que vamos a recibir un especialista psiquiatra de Estados Unidos en unos días para ver si su cerebro sigue funcionando con normalidad.”

Ami se quedó confusa por lo que dijo su madre. “¿Especialista? ¿Por qué necesitamos uno? ¿No mostraban las máquinas que su cerebro estaba perfectamente?”

Ami empezó a notar que su madre actuaba un poco extraño. Su cuerpo parecía muy quieto sujetando el portapapeles. Ni siquiera la miró a ella o a la paciente.

“Ami querida, ¿me dijiste que su nombre era Regina, verdad?”

“S-sí es correcto.”

“¿Sabes su apellido, o de dónde viene? Obviamente no es japonesa.”

“Yo-” Ami pausó ya que también sabía que no era japonesa. Ella incluso sabía que no era de este planeta. Se recompuso y dijo, “No lo sé. Nunca me dijo de qué país es.”

“Ya veo...”

“¿Porqué es eso importante?”

“¿Te acuerdas de qué llevaba puesto cuando tú y tus amigas la trajisteis aquí?”

Ami se quedó congelada recordando el día en el que la trajeron al hospital. Regina estaba muy malherida, sangrando por una herida punzante, llevando puesto su uniforme táctico. Tanto ella como sus amigas estaban llorando, llevando sus uniformes escolares, pidiendo ayuda a gritos al personal médico para que la salvaran.

“...Me acuerdo…”

“Cuando hicimos la prueba de ADN en la base de datos de la OMS y no salían resultados. Como si ella no existiera en este mundo.”

Ami parecía un poco temerosa al escuchar a su madre continuar. “¿Q-qué pretendes decir?”

“Ami...”

Saeko puso el portapapeles de vuelta en la barandilla de la cama. Dio toques con los dedos en las barras metálicas. “Podría ser una operativa de la CIA.”

Ami sintió la preocupación salir de su cuerpo escuchando la respuesta de su madre. “¿Oh? ¿Cómo es eso?”

“Cariño, tú y tus amigas la trajisteis con su equipamiento táctico puesto. Ningún ciudadano corriente japonés o extranjero podría llevar eso puesto.”

“Sí, eso suena acertado.”

“Además-” Saeko señaló al portapapeles enseñando la información personal.

Conforme Ami miraba notó que dos tercios de la información tenía “N/D” puesto en los campos.

“Las bases de datos de salud nacionales no pudieron encontrar ninguna información de ella.”

Ami intentó hacerse la sorprendida, aunque cuanto más hablaba su madre sobre el misterioso pasado de Regina notaba cosas raras pasando en la habitación. Su estómago empezaba a sentirse extraño como si estuviera nerviosa. Podía ver a su madre sudando y jadeando fuertemente.

“¿Mamá, estás bien?”

Conforme Ami tocaba el hombro de su madre, Saeko miraba a los ojos de su hija.

“A-Ami…” Empezó a acercarse cada vez más a su cara….

De pronto el busca de Saeko empezó a sonar.

“¡Oh!” Rápidamente agarró su busca, provocando que saliera de su extraño estado. “Me tengo que ir, cariño. Mandaré a otro médico que venga a vigilarla.”

Salió corriendo de la habitación dejando a Ami a solas con Regina. Ami no dijo nada y prosiguió a hacerle los chequeos médicos básicos. Cada treinta segundos miraba a la puerta. Parecía como si esperara a que alguien la viera.

“¿Oh dónde estáis, chicas?” Dijo en voz alta.

Poco después de que Ami dijera eso, notó que el pomo de la puerta hacía ruido. La puerta se abrió después aunque sólo una pequeña rendija se formó entre los bordes. Ella vio a 2 ojos diferentes asomarse por la rendija. Ami notó que una pupila era rosa y la otra azul. Suspiró de alivio e hizo un gesto con la mano a las figuras para que se acercaran rápido. Las figuras eran cuatro chicas de su edad y otra más joven que ella. Usagi, Rei, Makoto, Minako y Rini entraron en la habitación con rapidez y tan silenciosamente como pudieron. Makoto se quedó por la puerta dejándola abierta.

“¿¡Makoto, qué haces!?” Ami le susurró fuerte.

“Tenemos a una persona más con nosotras.”

“¿Quién?”

Silenciosamente, una mujer entró a la habitación. Ami sabía que la mujer era Setsuna, siendo la más mayor del grupo. Ella le sonrió a Ami y asintió a Makoto. Sacó su mano de la puerta; cerrándola por completo tras ellas.

“¿Es seguro hablar con normalidad aquí?” Minako preguntó.

“No te preocupes, las paredes están lo suficientemente insonorizadas como para hablar. Siempre y cuando no gritemos, nuestras voces no pasarán de la puerta.”

“Bien.”

Unos segundos de silencio inundaron el ambiente. Esperando para asegurarse de que no había personal del hospital viniendo hacia ellas. Conforme pasaba el tiempo empezaron a discutir la situación que tenían entre manos.

“¿Ami-chan, cómo está Regina?” Usagi le preguntó.

“Está bien. Sus condiciones son normales y estables, pero no ha recuperado la consciencia.”

“Espero que se despierte…”

Ami miró y vio a Rini triste. Sus pequeñas manos estaban agarrando la tela de la cama de Regina.

“No te preocupes. Estoy cuidando de ella asegurándome de que se despierta pronto.”

Rei miró a donde estaban Regina y Rini. “Aún así… Nada de esto explica lo que pasó la noche que la encontramos.”

“Oh... cierto.” Ami tenía una mirada seria recordando lo que pasó la noche que la encontraron.

Las chicas hablaron de lo que ocurrió dos semanas antes.

Usagi y sus amigas cercanas habían estado persiguiendo a una mujer que aparentaba ser una enemiga que convirtieron hace mucho. Mientras la sombría figura se desvanecía, siguieron su búsqueda por los alrededores de Tokio. Ami recordó ir por unos valles del vecindario. Tras girar una esquina vio a Regina cubierta en sangre sujetando una pistola en cada mano. Ami dio un grito ahogado, volviéndose pálida. Podía ver los cortes en su cara, piernas y torso, aunque su herida más grande sufría era un gran mordisco en su hombro.

“C… Corre...” fue todo lo que las fuerzas le daban para decir a Regina en ese momento.

Ami salió corriendo a recoger a Regina, sintió una oscura presencia venir directa hacia ella. La figura sombría resultó ser Catzy. No soltó ni una palabra, solo sonrió con cara de querer sangre. Estar junto a ella hacía que Ami temblara hasta los huesos. Era un velociraptor cubierto en viejas cicatrices. Los dientes del animal tenían sangre mezclada con un líquido morado; rezumando por su boca. Catzy señaló su dedo a Ami y Regina, provocando que el raptor se abalanzara hacia ellas. Ami recordó estar pasmada del miedo por la criatura, y la tristeza de sujetar a Regina en sus brazos. De pronto un chillido que sonaba a un pájaro se escuchó por detrás.

“¡AMI! ¡AL SUELO!”

Ami se lanzó sobre Regina para protegerla. Sintió – más que vio – la flecha llameante espiritual golpear al raptor. La criatura gritó siento quemada viva antes de morir por el fuego.

Rei y las otras corrieron hacia la peliazul, mientras veían a Catzy desaparecer en la noche. Makoto se acercó a Ami, y la vio llorando sosteniendo el herido cuerpo de Regina en sus brazos.

“Esa fue una noche horrible,” Makoto dijo en voz alta.

“Ni que lo digas,” dijo Rei mientras asentía ante su frase.

“Pero por suerte estuvimos ahí a tiempo para salvarla, ¿verdad Ami?” Usagi la miró pero ella simplemente asintió. “Ami…”

“Makoto, sé... sé que apenas conocimos a Regina el mes pasado. Sé que no nos ha dicho nada cuando la vimos por primera vez…. Pero no es una mala persona…”

Ella agarró su uniforme con fuerza intentando contener sus emociones. “¿P-porqué no nos llamó? Podríamos habernos asegurado de que estaba segura desde el principio…. ¿Porqué?”

Makoto caminó hacia Ami y la abrazó suavemente. “No pasa nada, Ami. Está segura ahora. Estuvimos a punto de rescatarla del todo.”

Setsuna caminó lentamente hacia Ami y Makoto. “Tiene razón. Lo hicisteis bien trayéndola aquí rápidamente para salvarla, chicas.”

La sonrisa de Ami empezó a regresar. “Gracias... A todas.”

Todas las chicas sonrieron de nuevo.

Minako miró a Setsuna preguntando, “¿Setsuna, pudiste esconder las armas letales que encontramos en el cuerpo de Regina?”.

“No te preocupes. Haruka y Michiru las escondieron para que las autoridades no las busquen.”

“Oh gracias al cielo.”

“Pero debo saber de Ami-” Miró a las otras chicas en la habitación. “En realidad lo quiero saber de todas vosotras. ¿Qué sabéis sobre Regina y lo que pasó esa noche?”

Las chicas se quedaron calladas durante unos segundos; recapitulando sus pensamientos.

“Vino a nuestro mundo hace más de un mes,” Rei comenzó, tras un pequeño trago.

“Tiene una personalidad seria, pero Regina no fue grosera con ninguna de nosotras ni parecía tener ninguna mala intención,” Minako añadió.

“Antes del accidente, luchó contra algunos monstruos con nosotras de hecho. Pero nunca se quedaba durante mucho tiempo,” Makoto agregó al final.

“Y~” Usagi caminó junto a Ami. “Nuestra queridita enfermera tiene un crush con ella~”

La cara de Ami se volvió roja. “¿¡Q-q-QUÉ!? ¡N-no que va!”

“Sí lo tienes~ Sabemos cómo te salvó y tú te aferraste junto a ella.”

“¡E-e-Eso es porque estaba herida!”

“Apenas.”

Ami oyó a Makoto decir eso, seguido de todas las chicas soltando risillas excepto Ami.

“¡M-makoto!”

“¿Qué? Te gustan las chicas fuertes. No tiene nada de malo. Jolín si por eso es que eres como yo.”

“B-bueno eso es distinto.”

“¿Qué tiene de diferente? No te culpo pro que te guste. Es una chica caliente y molona. No te culparía por querer salir con ella.”

“Yo-”

Antes de que Ami pudiera responder, Minako intervino. “¡Ah por cierto! Te hemos traído esto~”

Minako sacó de detrás de su camiseta un extraño objeto. Cuando fue revelado, era un dildo dos cabezas.

“¿¿¡¡EH!!??” Ami se puso las manos sobre su boca para evitar gritar más.

“¡Bueno sabemos que eres la que más tiempo lleva con ella ya que estás cuidando de ella, pensamos que este sería un buen regalo que enseñarle para un reto íntimo~!”

“¡Mina-chan! ¡Ahora no es momento para eso!”

“Tiene razón, Aino-san,” Setsuna añadió. “Sólo tenemos una pequeña fracción de tiempo antes de que otro miembro del personal venga aquí.”

“Vale. Pero voy a poner esto aquí.” Minako abrió un cajón y puso el juguete sexual dentro antes de cerrarlo de nuevo.

“Setsuna, que habéis descubierto tú y las demás con las muestras que te dimos?”

“No mucho Rei. Monstruos son algo a lo que nos hemos enfrentado antes. Pero ese raptor que quemaste… Era real.”

“¡Pues claro que era real!” Usagi gritó “No era un fantasma de nuestra imaginación.”

Setsuna agitó la cabeza. “Quiero decir que era un dinosaurio de verdad. De la época de Antes de Cristo.”

Las chicas se quedaron todas sorprendidas y sin habla. “¿E-estás de broma verdad?”

“No, no lo estoy. Pero aún así es extraño… Mencionaste que había otra chica con el raptor, ¿verdad?”

“Sí, Catzy.” Makoto le dijo a Setsuna.

“Ah sí…. Una de las hermanas de la maldad… ¿cierto?”

“Sí… pero pensábamos que había pasado página.”

“Y lo has corroborado con sus hermanas?”

“Lo comprobé, Makoto” Minako le dijo a las chicas. “Acudí a Mamoru y él sólo vio a Catzy.”

“¿Y?” Usagi la cuestionó. “Ella actuaba normal. Ni siquiera estaba cerca de nuestra ubicación en la noche de nuestro ataque.”

“Ya veo.” Setsuna ponderó un poco con toda la información que se le dio. Caminó lentamente hacia la puerta mirando al suelo pensando. “Chicas.”

“¿Sí?” Dijeron al unísono.

“Cerca del momento en el que Regina llegó a nuestro mundo, hubieron percances de viejos enemigos apareciendo.” Se giró para mirar al grupo. “Viejos enemigos de antiguas personas, monstruos del reinado de la Reina Beryl volviendo, dinosaurios de nuestro tiempo en el presente… Creo que esto debe ser obra de la Reina Nehelenia.”

Las chicas se quedaron impactadas.

“¿Realmente crees que tiene el poder de hacer todo esto?” Makoto preguntó.

“Antes, no creo. Pero sea cual sea el mundo del que viene Regina, debió haber un pequeño lapso de magia que la siguió también.”

“No te sigo del todo. ¿Qué quieres decir?” Ami preguntó.

“Regina no es una sailor scout. Ni siquiera tiene habilidades mágicas. Pero parece que alguien la ha atrapado en nuestro mundo.”

“Eso tendría sentido.” La sacerdotisa habló.

Las chicas empezaron a mirar a Rei.

“Ella no paraba de decirnos que debía volver a su mundo por un mal mayor que estaba sucediendo donde ella venía. Si los monstruos a los que nos hemos enfrentado no la han asustado, esta malvada amenaza debe ser grande. Incluso más poderosa que la propia Reina Nehelenia.”

“¿Pero qué tiene eso que ver con cómo la Reina Nehelenia se ha vuelto tan poderosa?” Usagi preguntó mientras le empezaba a doler el cerebro como si estuviera resolviendo un puzle en 3D.

“Eso es porque el portal por el que vino le dio a la Reina Nehelenia una oportunidad.”

Las chicas miraron de vuelta a Setsuna. “¿Una oportunidad?”

“Una oportunidad para que la Reina Nehelenia robara cualquier poder que viniese de ese portal. Incluso si sólo tuviera un segundo, eso era todo lo que necesitaba.”

Las chicas charlaron un poco más lo cual confundió al cerebro de Usagi aún más.

“Uf~ Todo este trabajo de detectives me está dando dolor de cabeza. ¿Tú qué tal Rini?”

No escuchó respuesta de ella.

“Ehhh…. ¿Rini?” Miró alrededor y vio a Rini junto a Regina. Caminó junto a ella con sus suaves pasos.

De pronto sus ojos se abrieron de sorpresa. Vio a Rini desabrochar la parte de arriba de la bata de hospital de Regina y empezar a chupar su pezón derecho silenciosamente.

“¡¡¡¡¡¡¡RINI!!!!!!!”

Todas las chicas dejaron de hablar para mirar a Usagi. Ella agarró a Rini por la cintura y la alejó de Regina; dejando atrás un hilo de saliva.

“¿¿¡¡RINI, QUÉ RAYOS TE PASA!!??”

“¡¡¡¡SUÉLTAME!!!! ¡¡¡¡¡NECESITO TETITA!!!!!”

Las chicas fueron rápidamente hacia Usagi, con Ami y Rei haciendo un pequeño muro en el lateral de la cama de Regina.

“Rini, sé que estás… molesta… por esto también, pero no puedes hacer cosas como esa. No es educado,” Makoto le reprendió ligeramente.

“¡¡¡Quiero más de ella!!! ¡¡¡¡¡LA NECESITO!!!!! Yo-”

Usagi le dio la vuelta a Rini y la puso en el suelo con sus manos aún en su pequeña cintura de loli. “¡Rini! ¡Suficiente! ¿Quieres que se lo diga a mamá?”

Rini no gritó más. Su cara la de un ciervo viendo faros. “¿…Mami?”

“¿Eh?” Usagi se quedó confusa ante el repentino cambio de emociones de Rini.

En un abrir y cerrar de ojos, Rini besó los labios de Usagi. Empezó a empujar su lengua en la boca de Usagi, tocando la suya. Usagi empezó a sonrojarse con sus ojos abiertos de par en par. Ella no sintió asco, aunque sintió su estómago lleno de mariposas. Minako agarró el cuerpo de Rini y lo alejó de Usagi.

“¿¡Estás loca, Rini!?”

Miró abajo y vio a Rini jadeando más y más. Sus ojos estaban llenos de lujuria mientras miraba directamente a Usagi.

“Usagi... ¿Estás bien?” Makoto preguntó.

“¿Q-qué me está pasando? Siento…. como si quisiera hacerle el amor a quien veo.”

La cara de Ami se iluminó de sorpresa. Recordando lo que su madre hizo hace un rato.

“¡Setsuna! Mi madre tuvo una reacción similar la última vez que estuvo aquí.”

“Ya veo. ¿Y sientes una emoción similar como Usagi?”

“U-… Un poco... P-pero no es nada serio que no pueda controlar.”

Setsuna retrocedió un poco hacia la pared. Pensó y pensó mientras las chicas estaban intentando controlar la situación.

“Chicas. ¡A parte de Ami, las demás debemos irnos; ahora!”

“¿Eh? ¿Porqué?”

“¿Recordáis la extraña sustancia en los dientes del velociraptor?”

“Sí.”

“Creo que es una toxina biológica que la Reina Nehelenia ha inyectado en el cuerpo del raptor. Y es un virus biológico.”

“¿¡Un virus!?” Las 5 chicas gritaron en alto. “Y parece que Regina es la paciente cero. SI alguien se queda junto a ella por mucho tiempo, se volverán maniáticos del sexo.” Usagi usando su fuerza para controlar sus impulsos habló de nuevo. “E-entonces…. ¿Rini y yo estamos infectadas?”

“No. Cuando salgamos, el virus debería disiparse con el aire exterior. Devolviéndoos a las dos a la normalidad.”

Setsuna miró a la puerta de la habitación. “Y nuestro tiempo aquí se ha acabado.”

Las chicas podían oír pisadas distantes venir por de los pasillos. Ami empezó a entrar ligeramente en pánico. “¡Oh no! No hay nada que os puede ocultar al salir de aquí, y esta habitación ni siquiera tiene ventanas.”

“No pasa nada. Yo me encargo.” Setsuna levantó su mano y la apuntó a la pared más lejana a la puerta. Un rayo de luz salió de su mano e impactó en la pared. Creó una gran luz ovalada. “Esto no nos llevará lejos, pero será suficiente para ignorar al personal del hospital.”

Ami suspiró aliviada mientras recorría la habitación para asegurarse de que no habían señales de visitantes no deseados. Makoto y Minako agarraron a Usagi por los hombros, mientras Rei agarraba a Rini y se dirigieron al portal. Setsuna fue la última chica en salir de la habitación.

“¿Setsuna?”

Se giró para encarar a Ami antes de entrar al portal. “¿Sí?”

“¿Hay... hay alguna forma de que podamos curar a Regina?”

“Debería haberla. Pero creo que todo debe empezar por que se despierte.”

Ella le sonrió a Ami con el sentimiento de que todo saldría bien. Entró al portal dejando a Ami siendo la única persona restante en la habitación de Regina.

Ami se acercó rápidamente a la puerta mientras los pasos se aproximaban. AL abrir la puerta, un doctor llegó a la puerta con una ayudante. Durante un tiempo, él le hizo un chequeo a las constantes y el estado de Regina. Una vez acabó le dijo a Ami que podía dejar a Regina sola durante un rato. Ami rápidamente preguntó si se podía quedar un poco más. La excusa que puso fue mencionar que su madre le dijo de quedarse con Regina hasta que volviera en una hora. Pasaron unos segundos de silencio. Ami se puso nerviosa sintiendo que iba a decir que no. Él asintió y reconoció su razonamiento. Él y la ayudante poco después se fueron. Dejando a Ami a solas con Regina de nuevo.

Ella se sentó en un lado de la cama. Miró abajo a Regina en su estado relajado de coma. Los recuerdos de Regina herida y estando en los brazos de Ami se le vinieron a la mente.

Oh Regina... Quiero que te despiertes… Incluso si somos de mundos completamente diferentes, tu corazón está hecho de luz para proteger a los inocentes.

Se acercó junto a su dormida cara. Ami se sonrojó ligeramente con su mano junto a la mejilla de Regina. Se sentía suave y cálida. Sus ojos estaban pegados a la piel de Regina brillando de las luces fluorescentes.

“Oh Regina...”

Su corazón se aceleraba sintiéndose como el príncipe de Blancanieves. Se inclinó más cerca, besando los suaves y lascivos labios de Regina.

Ami se movió hacia atrás del prolongado beso. Su corazón empezó a revolotear con rapidez. Sucios pensamientos del sexy y romántico sexo que quería tener con Regina inundaron su mente. Lentamente empezó a jadear mientras movía sus labios de nuevo hacia los de su crush. Mientras sus labios hacían contacto, Ami se puso más física moviendo sus manos tras la cabeza de Regina. Levantó su cabeza y siguió besándola.

¡Regina, por favor perdóname! ¡No me puedo controlar! ¡Te amo! Quiero conocerte durante el día y en las sombras de la noche.”

Su beso se volvió más y más íntimo. Su boca se abrió cada vez más para besos más lascivos.

De pronto, Ami empezó a notar que le devolvían el beso.

Retrocedió de alegría diciendo, “¡Regina! ¡Estás despierta!”

Sin embargo notó que el cuerpo de Regina sólo reaccionaba a sus propios deseos sexuales. Ella acababa de jadear con su cuerpo moviéndose arriba y abajo; no oyó a Ami. La expresión de Ami se volvió medio fría viendo que Regina realmente no había recobrado la consciencia del todo.

“Supongo que su cuerpo sólo está reaccionando a mis toques... ¡espera!”

Ami pensó más en ello. Llegó a la conclusión de que si podía provocarle un enorme orgasmo a Regina, podría sacarla de su estado de coma.

Mirando abajo al cuerpo de Regina, notó los pezones de la mujer asomando por su bata de hospital. Ami tragó saliva ya que su lujuria empezó a poseer su cuerpo. Desabrochó la parte de arriba de la bata, seguido de sus manos apartando ambos lados. Ami podía su precioso torso y pechos. Lo único que llevaba Regina eran sus braguitas. Agarró los dos pechos de Regina con sus manos a lo cual empezó a amasarlos suavemente.

“Ohhhh~” Ami gimió sin reservas.

Su cara se puso ligeramente roja de nuevo sintiendo la suave piel de Regina. Uso los espacios entre sus dedos para jugar con los pezones de Regina. Sin miramientos Ami se inclinó y empezó a chupar sus pezones. Sus labios se cerraron en los pezones de Regina haciendo un sonido de chirridito por chuparlos. Iba de un pezón al otro cada diez segundos. Su lengua empezaba a jugar con ellos también. Dejando las areolas de Regina cubiertas con cálida saliva.

De pronto Ami pudo oírla gemir. Miró arriba y vio el cuerpo de Regina moverse con sus ojos cerrados. Ami podía verla jadear eróticamente con su pecho ligeramente subido.

Ami se puso aún más cachonda. Se desabrochó la parte superior de su uniforme revelando su sujetador. Desabrochó las tiras traseras de su sujetador y lo lanzó al suelo. Presionó sus tetas contra los pechos de Regina. Ami agarró las sábanas y empezó a mover su cuerpo haciendo un círculo. Sus pechos y pezones se frotaban entre ellos románticamente. Ambas chicas empezaron a jadear por la exótica atmósfera que estaban creando. Ami miró abajo para ver la preciosa cara de Regina otra vez. Se acercó y empezó a darle un beso con lengua nuevamente. Esta vez podía sentir la lengua de Regina jugando con la suya. Aunque Regina no recuperó la consciencia todavía, Ami no podía evitar sentir algo de alegría al darse el lote con la chica con la que tenía un crush. No conocía todo su pasado. Sólo sabía que Regina seguramente no era de este mundo. Pero no podía evitar tener sentimientos encontrados al estar con ella y Makoto juntas.

Aunque a Ami le parecía que había pasado un día entero, sólo habían pasado dos minutos desde que había aumentado sus preliminares con Regina. Sintió sus braguitas ponerse mojadas mientras su mitad inferior sonreía contra la pierna de Regina. Dejó de besar a su crush a la vez que arrodillaba sobre la cama. Puso sus manos dentro de sus de las mojadas braguitas que llevaba. Ami sacó levantó sus dedos y vio jugosos jugos femeninos en sus dedos. Mirando abajo vio una gran mancha mojada en las braguitas de Regina. Agarró su otra mano seca y fue dentro de las braguitas de Regina. Tras sacarla notó que su coño estaba empapado también.

Ami recuperó el recuerdo de Minako guardando en dildo de doble cabeza en el cajón junto a la cama de Regina.

¿D-debería hacerlo? O-o sea… Regina ni siquiera está despierta… pero su cuerpo me dice otra cosa diferente…

Tragó saliva tras aclarar su mente y se bajó de la cama. Sabiendo lo que sus acciones iban a implicar, se bajó las braguitas y las dejó justo al lado de su sujetador en el suelo.

Ni siquiera le llevó mucho tiempo a Ami encontrar el juguete sexual ya que Minako no intentó esconderlo con discreción en el cajón. Agarró el juguete mientras se dirigía de vuelta a la cama de Regina. Puso su mano libre en el muslo de Regina. Guio su mano por la cuerda de las braguitas, a lo cual tiró abajo y sacó de sus piernas.

Regina, espero que esto te parezca bien. No me puedo controlar…. Soñé con hacer esto cuando llegaste a nuestro mundo. Pero sé que esto está mal ya que no estás despierta. Si mis acciones te dejan en shock…-” Ami tragó nerviosa antes de seguir con su pensamiento interno. “Te doy mi palabra de que nunca me volveré a acercar a ti, y cargaré con mi culpa hasta el día en que me muera.

Ami le hizo una mamada a uno de los lados del dildo para lubricarlo. Mientras usaba su boca en una cabeza, puso la otra bajo su coño y tomó algo de húmedos jugos y empezó a frotarlos en la otra cabeza. En cuestión de segundos, volvió a la cama con sus pies puestos junto a las caderas de Regina. Ami abrió sus labios vaginales e insertó un lado en su cueva del tesoro. Soltó un placentero gemido que retumbó por la habitación. Su mano agarró la otra parte del dildo mientras se ponía de cuclillas lentamente cerca del choto de Regina. Guio la otra cabeza del dildo hasta el tarrito de miel de Regina provocando que gimiera también.

Ami lentamente subió y bajó sus caderas gentilmente. EL movimiento causó que el dildo entrara y saliera de sus cuevas del tesoro. Sus jugos hacían sonidos de chapoteo mientras Ami movía el juguete sexual. Gentilmente puso sus manos en la barriga de Regina. Mirando a la chica que deseaba, sintió una rara sensación en su estómago. Una mezcla de vergüenza por hacer acciones pervertidas sin permiso, y emoción por tener sexo con su segunda crush.

“¡Oh R-Regina~!” Ami dijo en voz alta sabiendo que nadie podía oír su suave voz. “¡Sé que lo que hago está mal! Sé que debería haberte pedido permiso p-p-”

Tragó saliva mientras su cuerpo mantenía el ritmo moviendo el dildo de forma sexual.

“Para hacer esto... ¡P-pero quiero que sepas que eres una chica muy guay! ¡Eres como Makoto pero de otro mundo! ¡Quiero que estés con ella y conmigo! ¡S-si las reglas de la naturaleza lo permitieran, quiero que tú tengas a mis hijos!”

Mientras Ami le expresaba sus sentimientos a una inconsciente Regina, su mente empezó a llenarse de imágenes de su propia imaginación.

Se imaginó a Regina con ropa casual quedando con Ami y sus amigas. Iban en citas con Makoto y Regina jugando con su cuerpo en público, mientras mantenían sus acciones desapercibidas. Ami se imaginaba el mundo del que podía provenir. Pensando en qué amigos tendría Regina. Recibiendo la aprobación de Makoto para casarse con las dos. Seguido de las tres chicas teniendo una preciosa boda.

“Quiero ver el mundo contigo.”

Mientras Ami seguía follándose a si misma y a Regina con el dildo, más imágenes vinieron a su cabeza.

Regina besando el cuerpo de Ami de forma lasciva con su ropa de boda mientras jugaba con su coño. Makoto y Regina teniendo un caliente trío con ella. Ella enseñándole a Makoto y a Regina en el futuro que estaba embarazada con sus dos bebés. Ellas criando a las criaturas. Finalmente mostrando las criaturas que Ami había parido de Makoto y Regina ya crecidas. Ella estaría sujetando sus dos manos enseñando sus alianzas bordadas con sus respectivos nombres.

“Quiero estar contigo pero...”

Ami cerró los ojos con lágrimas bajando lentamente por sus mejillas. No notó un brillante resplandor azul formarse junto a su corazón. El rayo se proyecto en el cuerpo de Regina haciéndola brillar.

Ella dejó de moverse murmullando, “Quiero que te despiertes... por favor…”

Mientras sus lágrimas caían en la barriga de Regina el brillo de ambas aumentó más y más. De pronto toda la habitación se llenó de un fulgurante resplandor. El destello desapareció de repente; Regina se despertó en un mareo sexual.

“¡Agh!” Gritó en voz alta.

Inclinó su cabeza hacia delante notando que no llevaba su uniforme de combate, y notando que la bata de hospital que llevaba puesta estaba abierta por la mitad. Regina miró arriba y vio a los ojos de Ami brillar estando totalmente sorprendida.

“¿Ami?”

Miró debajo de nuevo y vio el dildo insertado en sus coños. Regina puso su mano en el culo de Ami y la otra en su muslo también. Abrumada por la sorpresa y la felicidad, volvió a la realidad sintiendo el dildo moverse en Regina.



(Click para ver la imagen completa)

“Ami, fóllame. ¡Fóllame por favor!”

Ambas chicas empezaron a jadear mientras ella giraba su cabeza notando el ángulo en el que estaba. Tenía una mano apoyada junto a un costado de Regina para equilibrarse. El otro ahuecaba su pecho para ponerla cachonda otra vez.

Regina notando los pechos de Ami empezó a chupar sus pezones. Ami dio un grito ahogado sintiendo los labios de Regina en sus pechos.

“¡R-Regina!”

Todo o que podía oír eran los gemidos con boca cerrada que le daba por respuesta. Pero sabiendo que se había despertado, Ami cedió ante su lujuria y empezó a gemir cada vez más alto. Jugos de su vagina empezaron a llover sobre la pelvis de Regina, mientras sus jugos empezaban a chorrear y bajar por su culo. Usó una mano y la deslizó profundamente en el apretado chocoagujero de Ami. El repentino movimiento la hizo chillar. Sintió el dedo de Regina jugar dentro de ella. Su boca se abrió tanto, que la saliva empezaba a caer por su barbilla y al pelo de Regina.

“¡R-Regina! ¡Si sigues haciendo eso me voy a correr!”

Ella soltó sus labios del pezón de Ami. “¡Sí Ami! ¡Córrete conmigo! ¡Yo también estoy cerca!”

Regina movió el trasero de Ami arriba y abajo rápidamente. Más jugos empezaban a salir. De repente otra luz se formó en el pecho de Ami y se disparó hacia el cuerpo de Regina de nuevo. Una misteriosa energía negra empezó a manar del cuerpo de Regina y hasta el suelo. Las chicas gimieron más y más alto. Mientras pasaban los segundos, ambas gritaron; corriéndose y teniendo un enorme orgasmo. El rayo del pecho de Ami se hizo más brillante engullendo la oscuridad que salía del cuerpo de Regina. El aura oscura se volvió blanca y entonces de pronto se evaporó en el aire. La oscuridad desapareció, y la energía del pecho de Ami lo hizo también.

Ami cayó sobre el pecho de Regina. De repente sintió el dildo salir de su coño. La mano de Regina había sacado el dildo con doble cabeza de ellas y suavemente lo lanzó al suelo. Ami empezó a respirar lentamente mientras recuperaba la compostura.

“Gracias, Ami.”

La peliazul miró arriba y vio una ligera sonrisa en la cara de Regina. Su cara se puso roja mientras intentaba levantarse. Sin embargo Ami sintió una mano en su uniforme de enfermera evitando que se levantara.

“R-Regina…. C-cuanto lo sie-”

“No lo sientas.”

“¿Eh?” Ami reposicionó su cuerpo para estar al lado de Regina con su cabeza cerca de su pecho.

“¿Q-qué quieres decir? He tenido sexo contigo sin tu permiso. Incluso le he hecho cuando estabas inconsciente. Soy-” Miró abajo dándose cuenta de todo lo que había pasado. Frunció el ceño diciendo, “Soy una persona terrible.”

“Ami, no ha sido culpa tuya.”

“Sí que lo ha sido. He dejado que me invada la lujuria. No debería estar junto a ti ahora mismo.”

Regina gentilmente acarició el pelo de Ami para entonces frotar la parte de atrás de su cabeza. Ella miró arriba y vio a Regina con una mirada más seria en su cara. Podía comprobar que no tenía ningún enfado con ella. “Este fue un ataque planeado. Y yo era la paciente cero.”

“¿Q-qué quieres decir?”

”¿Te acuerdas de la noche en la que me viste con el velociraptor siguiéndome?”

Ami asintió en respuesta con su expresión algo confusa.

“¿Esa criatura se convirtió en una mutación de esa malvada mujer con la que tú y tus amigas estáis luchando?”

Lo ojos de Ami se abrieron de sorpresa. “¿¡A-arma biológica!?”

“Sí. Usando el poder del portal por el que vine, esa mujer-”

“¿La Reina Nehelenia?”

“Sí ella. Empezó a crear monstruos como armas biológicas para extender el letal virus mediante mordeduras.”

Ami se puso aún más confusa por esta información que le dio Regina. “Pero... ¿Pero porqué usar dinosaurios?”

“Porque no son rastreables. Dime, ¿habías visto dinosaurios en la vida real antes de que yo llegara?”

“N-no.”

“Cuanta gente le creería a alguien si fuera atacado por uno.”

“No mucha.” Regina le dio un toque a la frente de Ami con su dedo. “Correcto.”

Ami se sonrojó un poco por el cumplido que le hizo Regina. Siguió acurrucándose junto a ella, pero con más preguntas en su cabeza. “Aunque eso no explicaría porqué ella sólo quería que los monstruos, o en este caso los dinosaurios, sólo mordieran a sus víctimas y nada más.”

“¿Te acuerdas de cómo me desmayé después de que me encontraras?”

“Sí...”

“Era por el veneno en los dientes del velociraptor.” Ami recordó ver a la criatura escupir una sustancia oscura de sus dientes. “…. Así que el veneno se supone que debía haberte matado.” Regina negó con la cabeza. “Era un virus. Pone al paciente en un coma para convertirse en una colmena para que el germen se esparza a sus víctimas cercanas.” Ami parecía un poco asustada pero siguió preguntando por la verdad. “C-con qué propósito.”

“Convertir a la gente cerca de la víctima en maniáticos sexuales.”

Sus ojos se abrieron recordando cómo su madre se sentía, a Rini chupando el pecho de Regina y a Usagi poniéndose cachonda. “Así que… eso es lo que estaba pasando...”

Regina asintió de nuevo a la frase de Ami. “Sabía que vosotras me traeríais a un hospital. Pero eso era lo que temía. Sabiendo que ningún doctor analizaría la enfermedad que tenía, se infectarían con lo que tenía cuanto más tiempo siguieran estando cerca de mí. Provocando que el virus siguiera esparciéndose.”

Ami empezó a verse atemorizada sabiendo lo que le había pasado a su familia y amigas. “Entonces... ¿Significa eso que Usagi…. Rini… y mamá-”

“Ahora están curadas.”

Miró a la cara de Regina de nuevo. “¿¡Espera en serio!?”

“Una vez el paciente se despierte de su sueño, el virus muere. No conozco todos los detalles, pero parece ser que el hechizo mágico que tiene el virus se queda fijado al paciente cero. Al hacerlo se ata a sus víctimas cercanas y las infecta. El objetivo es que la víctima original esté en coma causando que los demás se vuelvan locos. ¿Has notado que la gente de mi habitación estaba actuando extraño cuando estaban junto a mí?”

Ami asintió mientras se veía un poco avergonzada y abochornada. “Incluso me invadió a mí.”

“Como he dicho, no ha sido tu culpa. Era todo parte del plan. El plan de la Reina Nehelenia era usar este virus como medio de conquista. Guardando su energía de enviar monstruos y usar a sus secuaces como supervisores de los distritos con la infección.”

Ami empezó a abrazar a Regina con su cara en la parte superior de su pecho. “E-entonces cuando tuve sexo contigo…. ¿Te desperté deteniendo así al virus?”

“No fue sólo el sexo. Cualquiera podría estar follándome y seguiría en coma. Pero tu poder de Sailor me despertó.”

“¿Espera cómo sabías del poder de Sailor?”

“Sólo pregunté a la gente por lo que vieron del trabajo tuyo y de tus amigas.”

“Oh…. Eso tiene sentido. Jejeje” Sonrió gentilmente mientras seguía abrazando a Regina.

“Cuando tu poder me despertó de mi sueño profundo, el virus empezaba a morirse. Pero podía sentir cómo me volvía a dormir. Ahí fue cuando quería que siguieras haciendo lo que estabas haciendo.”

“¿P-porqué el orgasmo iba a romper el hechizo?”

“Para ser más exactos, tu orgasmo mataría al virus. Vi tu poder brillar en ti, así que supe que si tu poder me despertó podría matar al virus. Y así lo hizo.”

Ami tenía una sonrisa en la cara con lágrimas de felicidad bajando por su cara. “Estoy muy contenta. Me alegro de que pudiera traerte de vuelta y curarte.”

Enteró la cara en el cuerpo de Regina. Ella le sonrió por estando agradecida.

“Y por eso quiero darte las gracias por lo que has hecho.”

Ami entonces se dio cuenta de que esta podría ser su única oportunidad de decirle a Regina lo que sentía y preguntarle una pregunta importante. Miró a Regina a la cara. Ami tragó saliva reuniendo valor, y entonces diciendo, “Regina…. Yo-”

Antes de que pudiera decir nada más, Regina se acercó rápidamente y le dio a Ami un gran beso. Sus ojos se abrieron con Ami estando sorprendida. Regina se retiró con un pequeño hilo de saliva conectando sus labios.

“¿Qué querías?”

La cara de Ami se volvió roja como un tomate. “B-bueno en realidad eso era parte de ello.”

“Te preguntabas si yo podría estar contigo y tus amigas después de que esto se acabe, ¿verdad?”

“Sí exacta- espera, ¿¡Eh!? ¿¡Cómo lo has sabido!?”

“Lo podía notar desde la primera vez que vine aquí. Y confirmó mi teoría cuando vi los rastros de lágrimas secas en tus mejillas cuando me desperté.”

Ella no sabía que decirle a Regina. Era como si le hubiera leído la mente y sus pensamientos durante la última hora.

Se sonrojó y tragó saliva de nuevo. “A-así que… ¿Eso significa que te quedarás?”

La expresión seria de Regina no cambió. “El mal de este planeta, y el que viene de mi mundo debe detenerse. No sé si podré volver, pero no quiero que ningún poder os ponga en peligro a ti o a nadie de aquí.”

Ami asintió entendiendo la situación. Miró abajo sintiéndose rechazada por Regina.

De repente la oyó decir, “Pero una vez todo se calme y ganemos la guerra…. volveré a ti con mi respuesta final. ¿Te parece bien eso Ami?”

Ella miró a Regina y vio su sonrisa. Ami en respuesta le sonrió sabiendo que aún había una oportunidad de que su sueño y deseo se volviera realidad.

“Sí. Me parece bien, Regina.”

- EL FIN -


Click here to go back to the main page!