Namco y Capcom Vs Bellezas del Anime - Mayo 2024
Karin Kanzuki x Hayate Yagami - En Español



En Europa una enrome mansión se encontraba imponente en un verde valle de montaña. Sólo se podía oír el viento por la zona. Un jardín con preciosas flores y vegetación bien mantenida complementaban al precioso edificio. Una carretera llevaba al edificio con una rotonda al fondo de las escaleras llevando hasta la entrada. La carretera tenía unos sencillos y altos árboles de hoja perenne plantados junto al asfalto proveyendo de sombra a los vehículos para los transportes entrando y saliendo de la finca. Aunque un coche que venía a la mansión en la tarde pertenecía a la dueña, quien estaba esperando a su invitada.

En la zona del comedor, una joven pero madura mujer rubia llevaba puesto un elegante vestido amarillo. Estaba sentada en una silla del comedor y se estaba tomando su cena, mientras escuchaba el discurso de un debilucho empresario al otro lado de la mesa. Su lado tenía todo el papeleo que él había traído, mientras que la educada mujer simplemente estaba tomándose su comida de la tarde, con su criada a su lado.

“¡P-p-pero no lo entiende! Las participaciones de Royal Coms subirían como la espuma con usted como presidenta. ¡Y-y no solo en el mercado europeo, sino que también en Asia y América! No comprendo porqué no acepta mi generosa oferta.”

La señorita puso sus cubiertos en su plato mientras su encantadora criada agarraba un pañuelo y limpiaba los jugos de la comida de sus labios. Pareciendo poco entusiasmada la mujer respondió, “Señor Jose María.”

“E-es Ruiz-Mateos.”

“…. Dios que nombre tan patético,” respondió silenciosamente.

“¿¡Q-qué me has dicho!?”

“Su empresa estuvo directamente involucrada en financiaciones de empresas que no sólo implican trabajo infantil, sino también financiaciones de grupos terroristas en Japón, naciones occidentales europeas y los Estados Unidos.”

“¡E-eso fue un accidente! N-nosotros no sabíamos de su historial y lo que hicieron”-

Antes de que pudiera continuar, la joven mujer chasqueó los dedos. Un joven y apuesto mayordomo entro a la sala sosteniendo un único trozo de papel. Se acercó a la realeza de la casa por su otro lado. Ella tenía su mano en alto para que el mayordomo pusiera el papel sobre la misma.

“Aquí dice que Royal Coms ha seguido apoyando a las siguientes empresas.” Sujetó el papel junto a ella y leyó en voz alta los nombres con las que el mentiroso empresario había asociado su lealtad. Conforme bajaba hasta el fondo lanzó la mirada hacia arriba. “La prensa informa que las acciones ilegales de estas organizaciones y negocios han sido públicas desde hace 3 años ya. ¿Y qué habéis hecho tú y tu gente?”

“¿Qué-”

“Nada.” Golpeó el papel fuertemente contra la mesa provocando una onda expansiva hasta el otro extremo donde estaba él. La mujer se levantó y le miró directamente al alma con un instinto depredador en sus ojos. “¿¡Quieres que yo, Karin Kanzuki, tire mi propiedad y linaje directamente al PUTO pantano sólo para que tú y tu empresa podáis sacar provecho de mi presencia de marca y tácticas empresariales!?”

El hombre se quedó plantado aterrorizado de ella. El aura invisible de Karin apresaba con fuerza al endeble hombre. La criada y el mayordomo que estaban junto a Karin ya sabían el resultado de la disputa.

“Fuera de aquí.” Chasqueó los dedos y dos grandes guardaespaldas entraron caminado a la habitación. Agarraron al hombre mientras él intentaba liberarse. Otro mayordomo les siguió recogiendo toda la basura inútil que el endeble hombre había traído consigo.

“¡E-ey! ¡SOLTADME! ¡¡PAGARÁS POR ESTO KARIN!! QUE TE PEGO LE-”

Karin tomó un sorbo de su té oyendo al despreciable hombre ser lanzado fuera de la mansión, dejando sólo el eco de su agonizante grito.

Mientras otro mayordomo lanzaba los objetos del hombre fuera también, las puertas se cerraron de golpe dejando un eco tanto en el edificio como en la finca.

Karin soltó un gran suspiro mientras caminaba hacia el pasillo principal. “Te juro que estas empresas no tienen respeto alguno por el trabajo que hago. Y lo peor de todo es que acuden a mí mandando a los más asquerosos representantes que tienen. SI eso es lo mejor que pueden hacer para representar quienes son, entonces las negociaciones acaban antes siquiera de que empiecen.”

El mayordomo y la criada junto a ella se quedaron en silencio mientras Karin seguía divagando en voz alta en el enorme salón de bailes.

“Señorita Karin,” una criada habló en voz alta a Karin desde un nivel sobre ella.

Ella miró arriba hacia ella desde el nivel del suelo preguntando, “¿Sí?”

“Su invitada de honor ha llegado y le está esperando en el salón.”

“Ahhh~ maravilloso. Gracias.” Se giró para mirar al mayordomo y la otra criada. “Quiero que vosotros dos reunáis a los demás trabajadores para limpiar el comedor y notifiquéis a los cocineros para que preparen postres y una cena ligera para mí y mi invitada.”

“Sí, Señorita Karin,” ambos dijeron al unísono.

Mientras los dos empleados del hogar salían, Karin subió por las escaleras y caminó por un largo y decorado pasillo. EL papel de pared tenía ornamentos con toque europeo renacentista pintados. La luz entró por las ventanas e iluminaba el pasillo resaltando el brillante color de las paredes y el techo. Mientras se dirigía al salón, ella miraba fuera y podía ver un ligero trozo de su reflejo. Mientras su mente pensaba, el reflejo cambió. Podía ver a su buena amiga Sakura llevando su uniforme escolar. Ella sonreía a Karin con los ojos cerrados. Pronto pudo ver a Ryu, Ken, Momo, Shion y Felicia en el reflejo también sonriéndole. Karin agitó la cabeza en total recelo. Cuando sus ojos volvieron a la misma ventana, se habían ido; dejando sólo su propio reflejo otra vez. Sin nadie alrededor frunció el ceño mirando abajo a la alfombra. Liberó un profundo suspiro para sacarse la depresión de la mente.

“Se fuertes chicos…. No sé cómo, o qué, nos ha pasado a todos. Pero tomaré mi parte para volver a casa y acabar la pelea,” Karin habló con suavidad al pasillo vacío.

Miró al frente de nuevo y siguió caminando, con una prisa considerable. Karin llegó a una puerta cerrada que daba al salón. Giró el pomo sin tocar a la puerta. Conforme entraba vio a una chica de su edad al otro lado de la habitación.

Hayate Tagami era su nombre de la chica. Llevaba un vestido decorativo verde similar al vestido de Karin. Hayate se giró con una mirada curiosa en la cara. Conforme veía a Karin sus ojos se iluminaron como el mismo sol. Una sonrisa se le formó de oreja a oreja mientras corría hacia ella con el largo vestido que llevaba.

“¡KARIN!”

Hayate se acercó a ella antes de hacer un pequeño salto hacia ella. Karin la agarró en el aire mientras ambas se acurrucaban en un romántico abrazo.

“Jejeje~ Hola, Hayate.”

“Te he echado de menos.”

“Pero si solo ha pasado una semana desde que nos vimos por última vez.”

“Lo sé…. Pero una semana se siente como un año en mi mundo.” A Hayate se le pusieron los ojos lacrimosos de la alegría de estar en el cálido abrazo de Karin. Sintió dos dedos tocándole la barbilla los cuales subían su cabeza. Sin tener tiempo de reaccionar, sintió los labios de una encantadora chica tocar los suyos.

La chica rica retrocedió de sus relucientes labios diciendo, “Bueno ya no tienes porqué sentirte triste. Tenemos tiempo para hablar ahora.”

Hayate asintió quitándose las lágrimas de la cara. Se levantó erguida, mientras sujetaba la mano de Karin, a la vez que caminaban hacia el sofá. Se sentaron la una junto a la otra.

“¿Entonces que tal está tu familia, Hayate?”

“Oh están muy bien. Están disfrutando de la casa y las tierras que les regalaste.”

“Me alegra oír eso.”

“Por cierto, nunca me has contado como pasaste de los ‘harapos’ a la riqueza.” La diminuta chica morena sonrió.

Karin sonrió ladinamente mientras deslizaba una pierna sobre la otra.

“Bueno esa parte fue fácil. Una Kanzuki debe saber el balance del mercado y saber la economía general sobre en qué invertir.”

“Je je, cierto. Pero literalmente llegaste aquí el año pasado…. De OTRA Tierra. ¿Cómo puedes llevar el sobrevivir aquí sin estar en las calles luchando por tu supervivencia?”

“Simple. La mayoría de los negocios y acciones de este mundo comparten casos similares a los que pasaban en mi mundo. La única diferencia es que las compañías en mi mundo han cumplido sus objetivos finales, mientras que las de aquí no.”

Hayate siguió escuchando a Karin acerca de acciones y comercio, además de otras cosas relacionadas con los negocios que se le escapaban. Aunque estando junto a ella y escucharle hablar, hizo que su corazón se derritiera como el chocolate en un cálido día de sol. Sin darse ella cuenta, sus manos estaban envolviéndose alrededor de la mano de la Señorita Kanzuki.

La acción provocó que ella pausara su charloteo para ver a el lenguaje no verbal de la Señorita Yagami hablar a las dos.

Ella sonrió diciendo, “Je, supongo que esto demuestra que debo hablar sobre cosas más románticas en vez de historias aburridas del trabajo.”

“¿Eh?” Ella miró abajo y vio dónde estaban sus manos. “¡OH!” Ella se echó atrás ligeramente sonrojada de la vergüenza. “L-lo siento por eso, Karin. No pretendía interrumpir tu historia.”

“No te preocupes. Tengo que acordarme de dejar mi mentalidad de trabajo en la oficina.”

Karin se inclinó hacia adelante con una mano en la rodilla y la otra en la cabeza. Empezó a frotarse la frente como si tuviera migrañas menores. “Espero no haberte molestado, Karin.” Hayate frunció el ceño un poco viendo a Karin perder su sonrisa.

“No, no, no es tu culpa. Era otra cosa que yo tenía en la cabeza.”

“Oh…. ¿Tenía que ver con el repulsivo hombre que tu personal ha lanzado?”

“Jeje, nop~ He lidiado con peores clientes y negociadores que ese patético perdedor.” Ella soltó una suave risilla pero siguió frotando su frente.

Hayate reflexionó en sus pensamientos para preguntarse qué había afectado al humor de Karin. De pronto, fue como si fuera más claro que el agua. “Karin….¿Ha sido el pensar en tus amigos?”

Su cuerpo se quedó congelado en movimiento. Nadie en esa Tierra sabía acerca de su situación en general. Solo Hayate y sus amigos cercanos. Aunque su pregunta le tocó la fibra a Karin. Una extraña sensación de emociones recorrió su mente y cuerpo que no sabía cómo considerar.

“Ya veo…. Me sigo olvidando de que tú me has ayudado a mí, a mi familia, y a mis amigos con tu influencia financiera aquí mientras tú sigues conectada con la gente de tu mundo.”

Hayate parecía algo abatida viendo a una persona que le importaba entristecida.

“¿Quieres oír algo gracioso?”

Hayate miró a Karin, mientras miraba al frente a la puerta de la sala.

“Todo esto ha sucedido porque llevé a una buena amiga mía a ver una obra de teatro. Nos quedamos por allí después del espectáculo por los tickets especiales que conseguimos, y de pronto el peligro sucedió frente al teatro en el que se hizo la obra. Dos de las actrices, junto con sus compañeros empezaron a luchar contra los malos. Sakura… Mi amiga no quería huir y quería quedarse y luchar con ellos para vencer a los villanos.”

Hayate estaba totalmente concentrada escuchando a Karin hablar sobre su pasado.

“Podría haberla sacado del lugar. Podríamos haber evitado involucrarnos en lo que pronto se hubiera convertido en una peligrosa amenaza interdimensional. Y aún así… Me quedé…. A su lado.” Sacó una lúgubre sonrisa todavía mirando al frente. “Sólo conocía a un buen puñado de mis aliados…. pero antes de que me diera cuenta, estábamos luchando juntos como uno solo. Como si fuéramos el equipo que salvaría nuestra Tierra, nuestra dimensión, nuestro hogar…. Y aún así no estoy mostrando las fuertes emociones como debería por estar separada de ellos… ¿Acaso soy una mala persona? ¿Estoy fallando a la familia Kanzuki? ¿Soy…. Una mala amiga?”

Hayate envolvió sus brazos alrededor de la espalda de Karin y la abrazó suavemente, colocando su cálida mejilla en el hombro de Karin. “Deja de ser tan negativa contigo misma. Tu corazón está lleno de bien. Me has contado la historia de cómo tú y tu amiga Sakura eráis una vez rivales acérrimas, pero pronto os volvisteis amigas cercanas. Aunque te preocupes por el nombre de tu familia, también te preocupas por la justicia. Incluso cuando las acciones puedan llevar al peligro, nunca te echas atrás si eso significa proteger lo que está bien.”

Acercó un brazo para sostener la mano de Karin sobre su pierna. “No muestras emociones porque sabes que tienes que ser fuerte. Si te pones muy sentimental, te perderás en este mundo y nunca conseguirás volver.”

Los ojos de Karin se abrieron al escuchar esas palabras de Hayate, giró la cabeza y miró abajo y vio a la chica sonriéndole con sus ojos azules brillando como gemas.

“No te rindas. Sé que volverás a casa en un futuro cercano. Y estoy segura que tus amigos no se están rindiendo tampoco.”

Karin parecía un poco apenada mientras Hayate daba su discurso positivo. “Gracias, Hayate. De alguna manera siento que mis otras amigas han encontrado un grupo de gente como tú y tus aliados que las mantengan a salvo…. Y aquí he estado durante más de un año, y teniéndote de visita constantemente….”

Apartó la mirada dirigiéndola a sus manos entrelazadas. “Hayate…. Sé que tienes sentimientos profundos por mí. Pero….” Tomó aire profundamente con calma diciendo, “Cuando el momento llegue. Quizá me vaya, para no volver. Y lo siento de antemano por romperte el corazón. Cuando te miro a los ojos…. Puedo ver las campanas nupciales… campanas que repicarían por nosotras… y sin embargo temo la realidad de que nunca podrá ser.”

“No lo estés.”

“¿Eh?” Ella miró a Hayate de nuevo, aunque esta vez ella también empezó a mirar a sus manos que estaban sujetándose.

“Sabía desde el día que te ganaste mi corazón que no te volvería a verte otra vez cuando llegase el momento. Sin embargo, incluso si es el caso me seguiría enamorando de ti mil veces más. Yo misma estaba en una situación oscura cuando era una niña. Habían ocasiones en las que se sentía como si estuviera perdida en mi mundo. Pero entonces conocía Nanoha. Y ella se hizo una amiga muy cercana mía, y entonces conocí a las demás chicas de mi grupo y pronto parecía como si pudiera hacer frente a cualquier desafío.”

Mientras Karin le escuchaba, Hayate no frunció el ceño en ningún momento. Mantuvo su espíritu positivo durante todo el discurso.

“Dentro de mí sé que no perteneces a este mundo. De hecho, creo que necesitas volver a casa. Tus amigos estarán probablemente haciéndolo lo mejor que pueden para traeros a vosotras de vuelta y seguir luchando.”

“¿Qué te hace creer eso?”

Hayate soltó una risilla ante la pregunta de Karin y le miró. “Porque los chicos os necesitan a vosotras para vencer a los malvados. Si no estáis todos allí, el mal vencerá.”

“Estoy sorprendida de que hayas pensado en esto, Hayate.”

“Bueno mis amigos y yo hemos estado intentándolo lo mejor que hemos podido para asegurarnos que volvías a casa también. Es lo menos que podemos hacer por toda tu ayuda, especialmente en mi otro mundo. Jijiji~”

Karin sabía lo que Hayate quería decir con el otro mundo paralelo a este. Donde en el otro mundo, reinaba la magia. Aunque también recordó que también mezclaba ciencia lo cual le llevó tiempo creer que fuera posible. Se imaginó a Shion volviéndose loca e intentando entender cómo funcionaban sus tecnologías.

A Karin se le escapó una risilla y respondió, “Cierto. Y sé que normalmente el progreso es lento con cualquier actualización.”

“Bueno no es porque el viaje interdimensional sea imposible, sino porque es para asegurarse de que es tu dimensión. Nos sentiríamos culpables como pecadoras si te transportásemos a otro mundo que no fuera el tuyo y te pusiéramos en un gran peligro. Además esperamos encontrar si tú o tus amigas compartís un vínculo común a tu Tierra original.

“¿Qué quieres decir?”

“Quiero decir que si podemos encontrar una forma de comunicar con alguno de tus aliados en tu mundo, y de alguna forma encontramos una vía de devolver a todas tus amigas a tu mundo a la vez-” Hayate empezó a sonreír más y más explicando el plan que sus amigos habían ideado. “¡Entonces tú y todos los demás podréis mandar de una patada a esos malos a otra dimensión infernal y salvar a todo el mundo!”

“Agradezco el entusiasmo pero pareces estar evitando un detalle importante.”

“¿Que es?”

“¿Porqué no estás triste de que me vaya a ir en cuanto pueda irme?”

Hayate parecía algo desalentada mientras miraba abajo intentado mantener una sonrisa. “Lo estaré…. Pero sé que no perteneces aquí. Y sería egoísta por mi parte intentar anclarte aquí cuando tienes tantas cosas que hacer en tu Tierra. Y más importante…. Quiero lo mejor para ti. Además si esos villanos intentan conquistar tu dimensión, ¿quién te dice que van a parar? Quizá vayan a todos los mundos y dimensiones en las que estáis tú y tus amigos y continúan su conquista.” A Hayate se le pusieron los ojos lacrimosos hablando acerca de todo lo que tenía en su cabeza. “Así que en vez de deprimirse y temer verte marchar, voy a aprovechar al máximo y estar feliz por mandarte a casa.”

Conforme Hayate miraba arriba para ver la cara de Karin, de pronto sintió su mano bajo su barbilla con suaves y cálidos labios presionados contra los suyos. Su cara se sonrojó al sentir un muy romántico beso de su crush. Karin tenía los ojos cerrados, pero el beso era de su propio corazón. Ella retrocedió mientras un suave jadeo de ambas podía oírse.

La Señorita Kanzuki abrió los ojos y le sonrió a Hayate. “Gracias… Tienes mi humilde gratitud por mostrarme tu corazón, Hayate.”

Todo lo que pudo hacer fue soltar una suave risilla esporádica mientras intentaba recomponerse por lo que acababa de pasar. “W-wow, supongo que sí enseñas tu lado romántico femenino, ¿eh Karin?”

Un repentino cambio de aura vino de la chica que había estado abrazando. “¿¡Qué pretendes decir con ESO!?”

“N-nada es sólo que…. bueno actúas más…. em…. ¿dominante la mayor parte del tiempo?”

La expresión de Karin se volvió de una bromista expresión de enfado a una seria sonrisa de dominatrix. “Oh~ ¡Así que estás diciendo que necesitas un poco de castigo, EH!”

“¿Q-qué?” Sin previo aviso Karin agarró el cuerpo de Hayate por su cintura y la levantó sobre su hombro. Caminó hasta una elegante silla decorada dónde se sentó. Karin volteó a Hayate sobre sus rodillas con su trasero mirando hacia arriba. “¡Es hablar de ese modo lo que hará que te lleves unos buenos azotes!”

“¡Espera… N-no los-”

Antes de que pudiera continuar Karin abofeteó su trasero con Hayate soltando un fuerte chillido. “AZOTES~!” Sonoras palmadas de una mano golpeando tejido podían oírse retumbando por la habitación. Hayate fingía que le dolían los azotes, pero realmente no lo hacían ya que el vestido recibía la mayor parte de la fuerza. Ella rogó clemencia aunque Karin no estaba dispuesta.

“Oh no, Hayate. Quiero una disculpa completa antes de que pare.”

“¡Vale~! ¡Vale~! ¡Sinto haberme reído de tu lado femenino~! ¡Por favor, Karin!”

“…. Eso es.”

Los azotes cesaron mientras Karin frotaba su mano contra el trasero de Hayate. Ella soltó un suspiro de alivio al acabar su castigo.

“Oh por cierto, no hemos acabado.” Karin levantó su vestido revelando sus pololos blancos bajo su vestido. Agarró el centro y los rompió dejando un hueco en la ropa interior de Hayate.

“¡¡¡KARIN-SAMA!!!”

“Oh no te hagas la sorprendida. Sabías que los azotes ni siquiera ponían tu culete rosa. Sin embargo~”

Se lamió los labios y le dio un buen azote con la mano curva en el culete de la chica. Un sonido de palmada pudo oírse lo cual satisfizo mucho a la oji-sama.

“Es ese placentero sonido de un melocotón siendo golpeado lo que hace esto tan satisfactorio.”

Hayate no pudo quejarse ya que dio un sensual grito ahogado ante el sentimiento de estar siendo dominada por Karin.

Karin podía ver un poco de los labios vaginales de la chica brillando al contraluz. La agarró de nuevo pero esta vez sentándola sobre la silla. Separó las piernas de Hayate en los reposabrazos para tener vistas de la expuesta flor de rosa de la chica. Karin se acercó con lo cual olisqueó el aroma viniendo de su novia.

“Mmmmmmm~ una fruta como esta debe de ser madura porque puedo oler su dulzura~”

“E-eres muy juguetona, K-Karin-sama.”

“No lo voy a saber yo.”

Sin aviso alguno Karin se acercó y empezó a comer la dulce y chorreante cerecita de Hayate. Hayate dio un grito ahogado sintiendo los labios y lengua de su amante jugando con sus labios inferiores. Ella empezó a gemir en voz alta conforme sus caderas se empezaban a mover adelante hacia la lengua de la oji-sama. Sintió a Karin usar una de sus manos para mantener su muslo en alto para que se pudiera quedar quieta en la silla. Karin parecía encantada ya que podía ver todo el líquido preeyaculatorio saliendo de la cueva del tesoro de Hayate.

“Dulce, dulce néctar~”




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Karin zumbó mientras devoraba el coño de su crush. Hayate agarró la silla para sostenerse y mantenerse en el sitio. Ella jadeaba y jadeaba mientras sus caderas querían moverse hacia delante. Para no tener al límite a Hayate más tiempo, Karin puso su mano derecha gentilmente sobre su hueso púbico y usó la otra mano para meterle sus dedos por el culo. El cúmulo de placer impactó fuertemente a Hayate. Se sentía como si le quitaran el aire directamente de los pulmones. Ella se amedrentó más y más conforme Karin subía el ritmo. No tenía palabras para decirle a su novia que se corría. EN un instante, soltó un agudo gemido y movió sus caderas hacia arriba. Karin puso toda su boca en la uretra de Hayate. La joven chica no podía oír los tragos de su novia. Incluso sin mirar sabía que su novia empezó a beberse su corrida. El sonido de tragos y sus labios tocándose contra el chorreante coño, hizo que las caderas de Hayate cedieran y pronto sus pies se desplomaron al suelo.

Ella jadeó y jadeó intentando recuperarse de su post-orgasmo. Podía ver a Karin agarrando un pañuelo y suavemente tocarse los labios.

“Ha-” Hayate tragó buscando las palabras. “Ha pasado tanto desde que hicimos esto, Karin.”

“Me lo vas a contar. Pero esta vez es un poco diferente.”

Se levantó y empezó a desabrocharse el vestido por la espalda. El vestido cayó al suelo por lo cual Hayate pudo ver la preciosa lencería blanca de Karin a juego con sus medias blancas. “Quiero que explores mi cuerpo y me hagas correrme como quieras~”

Ella no pudo creer lo que oyó. La chica de la que había estado enamorada durante más de un año le estaba dando ahora la potestad de hacerla correrse como quisiera. Si eso era un sueño, Hayate no quería despertarse. Quería hacerlo realidad. Se levantó con las piernas temblorosas. Agarró los pechos de Karin y su sujetador y empezó a masajearlos. Hayate no dijo nada ya que no tenía palabras. Levantó el sujetador para revelar los erectos pezones rosas de Karin. Un grito ahogado pudo oírse venir de la sumisa chica mientras estaba asombrada de ver los alegres pezones de Karin. Se acercó y empezó a chuparlos.

Karin soltó una risilla y dijo, “¿Te gustan estas chicas malas verdad? Porque no te quito este anclaje para que pueda ver tu verdadera belleza.”

Ella empezó a desabrochar el vestido de Hayate a lo cual ella ayudó mientras mantenía sus labios pegados a los pezones de Karin. Mientras manejaba sus manos, podía verse llevando un conjunto de lencería marrón. A pesar de que sus braguitas estaban rotas de las acciones anteriores de Karin, no podía evitar admirar el precioso cuerpo de Hayate.

“Mmmmmmm~ Eso es, Hayate~”

Conforme Karin se comunicaba con ella, soltó sus húmedo labios salivados y puso dos dedos en su boca. Hayate los puso dentro de las braguitas de Karin y empezó a masturbar los labios vaginales de la chica rica. Mientras sus dedos exploraban las regiones prohibidas de su amante, ella volvió a chupar los pezones de la oji-sama. Karin se agarró a los hombros de Hayate al sentir su cuerpo temblar también por la estimulación que había estado recibiendo.

“¡Oh~! ¡Oh Dios mío! ¡S-sabes darle a los puntos d-d-débiles~! ¡OH!” Pudo ver a Hayate moviendo su clítoris con el pulgar. Causando que su coño preeyaculara mucho antes. “¡H-Hayate me voy-… Me voy-…. Me v-”

Antes de que Karin pudiera acabar su frase, Hayate soltó sus labios de nuevo y fue directa a los hermosos labios de Karin.

Karin gimió fuertemente en la boca de Hayate. Sus jugos de corrida rociaron por los dedos de la chica, sus braguitas, y lentamente sobre la elegante alfombra de abajo. Las chicas separaron sus labios dejando un hilo de saliva esta vez. Karin jadeó caliente y lentamente mientras miraba a los ojos de Hayate. Ella también sentía lo mismo con su corazón palpitando con sonoridad y fuerza en su pecho.

“Q-quiero probarte. Y-y hacer que te corras otra vez. ¡Y-y besarte otra vez! ¡K-k-Karin!”

Ella asintió en aprobación y empujó a Hayate abajo a dónde estaban sus braguitas. Ella empezó a bajar las húmedas braguitas de Karin para revelar el hermoso oasis de placer de su amante. Notó una muy estilizada mata de pelo rubio en su área púbica. Se acercó y estaba a punto de darle a la chica rica un beso en la mata.

De repente, la puerta se abrió y era una criada contratada recientemente. “Oh Señorita Kanzuki quería ver si usted y la Señorita Yagami necesitaban alg-” La joven criada simplemente se topó con Karin y Hayate mayormente desnudas en una situación sexual.

La chica se sonrojó como una remolacha roja cubriéndose la boca. “¡OH DIOS SANTO! ¡LO SIENTO MUCHO! ¡LL-LLAMARÉ A LA PUERTA LA PRÓXIMA VEZ Y PREGUNTARÉ EN OTRO MOMENTO-”

“¡Un momento!”

La criada falló en dejar la habitación antes de que su jefa la llamara. Se giró y vio a una algo descontenta chica rica.

“Te doy quince minutos para agarrar “LA caja” en mi dormitorio privado. Si no has vuelto, estás despedida.”

“¿Pero que aspecto ti-”

“¡AHORA!”

“¡S-si señora!”

La joven criada salió corriendo de la sala y sus pisadas se podían oír retumbar por el pasillo.

“Em… no la vas a….”

“¿Despedir? ¡Por supuesto que no! Esa no soy yo. Aunque me gusta ponérselo difícil.”

“Vale.. entonces.. em… ¿que hay en ‘la caja’, Karin?”

Ella miró a Hayate con gozo. “Oh es mi caja de juguetes sexuales. Quiero que lo traiga para no tener que desvestirme.”

“Ohhhh~…. ¿Pero porqué?”

“Bueno~” Se arrodilló al nivel de Hayate. “Voy a enseñarte a ser una fuerte mujer dominante. Y ELLA será tu mascota~”

“Ohhhhhhh~ esto será divertido.” Hayate sonrió y dio una risilla con alegría.

“Oh lo será, Hayate. Lo será~”

- EL FIN -


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